Los
sentimientos pueden llegar a ser nuestra mayor fortaleza e incluso nuestra mayor debilidad,
depende de
nosotros mismo en cómo nos dejamos influenciar por él,
Aunque no
cabe duda de que el corazón junto a los sentimientos nos suelen engañar, haciéndonos
pensar que las decisiones que tomamos son las correctas,
dejándonos así en un final que solo
nos termina llenado de dolor
de ver como algo que uno deseaba tanto se va
alejando más y más hasta desaparecer por completo,
volviéndose algo
completamente desconocido en nuestra vida, dándonos
un grito ahogado,
unas lagrimas que se
transforma en un pequeño charco,
un dolor que solo nos va hundiendo cada vez más
en cuarto lleno oscuridad
y de soledad,
un lugar sin salida alguna
donde a pesar de la dura decepción que uno mismo llega tener
por dejar cometer
ese error,
por el saber que a
pesar de que haga lo que haga nada va a cambiar,
y nada volvera a ser igual,
al final solo nos queda decir YA NO MÁS
para luchar y levantarse por
uno mismo aunque llegue a doler demasiado
y la aflicción de la constante lucha interna dentro de nuestro ser,
a lograr que limpiemos nuestras propias lagrimas,
a luchar para construir una salida dentro
de esa oscuridad,
y poder asi comenzar un largo camino
en cual nunca se dejara de
avanzar a pesar de todo,
de que seremos más fuertes,
más sabios,
más capaces,
donde a pesar de los momentos duros
que se nos llegue a presentar en la vida,
los lograremos superar
por nuestra propia cuenta al final,
evitando asi comete errores que solo
nos terminaran llegando de dolor.
~ Marchen
Hollenstein ~






